En un futuro cercano, quizás podamos hablar con los delfines.


Quizá algunos se hayan sentido un tanto frustrados al ver los filmes de Flipper. Allí, todo el reparto le comprende aldelfín cual si fuera un ser humano más, sin embargo, los que nos encontramos al lado opuesto de la pantalla solamente oímos silbidos y chirridos por parte del protagonista marino. De todas maneras, la preocupación no debería ser excesiva, puesto a que son efectos de sonido muy simples, ¿pero cómo sería si verdaderamente tendría la posibilidad de hablar con uno de aquellos simpáticos cetáceos? De acuerdo a un científico originario de Inglaterra, dentro de dos años esto se hará realidad. John Stuart Reid declara que el Cymascope, su invento,podía llegar a convertir los ruidos de los delfines en una clase de lenguaje que el hombre lo pueda interpretar.

El truco, según Reid, se halla en la simplificación del patrón sonoro que ejecutan los delfines, de forma tal que se lo reduzca a una escala interpretable por nosotros (por medio de la conversión de sonidos en nada menos que patrones visuales). Los previos intentos por alcanzar a entender el lenguaje de estas maravillosas criaturas han fracasado debido a que se intentó comprender el lenguaje en su modo de mayor complejidad, que como lo dijo el ingeniero en acústica, Reid, es expresamente imposible de poder traducir. El inglés trabajó en el Cymascopealrededor de un año, pero se calcula, como adelanté, que en dos años habrá logrado su máximo potencial.

Ya se habrán imaginado que el resto de la comunidad científica permanece escéptica en el asunto, pues, les digo, que imaginaron bien. Ellos, declaran que el Cymascope a las justas contribuirá una mejora en el tratado del lenguaje de los hocicos largos, envés de brindar una solución concluyente.
Deduciendo las explicaciones del ingeniero, tal escepticismo se generó de los fracasos del pasado. El tamaño del cerebro de un delfín promedio es parecido al de nosotros, pero al comparar capacidades auditivas, los hombres somos implícitamente sordos frente a esta fauna acuática. Con un chillido el delfín nos puede decir algo que ni por lo menos llegamos a percibir, de aquí la necesidad que ha planteado Reid de hacer simplificación del patrón sonoro. Va ser cuestión de esperar si el Cymascope podrá cumplir su meta.

Fuente http://www.amenito.com
Gracias a Morella Contramaestre
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